Gálatas 2:21

“No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.”


Inversión mal gastada

Vida sin valor


Sabemos lo que significa ser menospreciado o despreciado o ignorado o mal entendido. Nos sentimos insignificante cuando no valoran a nuestra persona como se debería.

¿Cómo mira usted a Jesucristo? Muchos declaran que no era nada más que un buen maestro o un buen ejemplo. Esto no es algo nuevo. Cuando anduvo en la tierra decían algo parecido. “Salieron Jesús y sus discípulos por las aldeas de Cesarea de Filipo. Y en el camino preguntó a sus discípulos, diciéndoles: ¿Quién dicen los hombres que soy yo? Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, alguno de los profetas.” Marcos 8:27 – 28

En otra ocasión declararon: “¿No es éste el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene éste todas estas cosas? Y se escandalizaban de él.” Mateo 13:55 – 57

No recibieron la persona ni tampoco recibieron el mensaje. El Padre envió a su Hijo unigénito y fue rechazado. Dios hizo todo lo necesario para que el hombre fuera salvo y el hombre desconfía.

¿Cómo se siente Dios, cuando sus propósitos son menospreciados o despreciados o ignorados o mal entendidos? ¿Cuándo el ser humano rehúsa creer en el Señor Jesucristo para su salvación o cuando quiere agregar algo para “asegurar” su salvación? ¿Cuándo declara que la muerte del Señor Jesucristo como vana, como vacía, como sin valor?

Pablo enfatizó en muchas de sus cartas que el ser humano es incapaz de salvarse. “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.” Efesios 2:8 – 9

Pedro al considerar la persona de Cristo valoró quien era. “Entonces él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy? Respondiendo Pedro, le dijo: Tú eres el Cristo.” Marcos 8:29

Pablo aunque por un tiempo despreció la obra de Cristo, llegó a valorarla sobre cualquier otra cosa. “Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.” 1 Timoteo 1:15


Reflexión personal: ¿Será que Dios hizo una mal inversión al mandar a su Hijo morir por los pecadores? Obviamente que no. Pero si, el que rechaza la obra de Cristo la declara como perdida, como insuficiente, como inútil y esto trae malas consecuencias.


Oración: Padre, ayúdame a nunca perder la apreciación por lo que Cristo hizo a mi favor. Por obras no puedo ser salvo, pero mis obras y mi servicio declaran el valor que yo pongo sobre la muerte de Cristo.


 

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