Gálatas 3:26

“pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús;”


Familia por sangre

Familia por fe


Nadie va negar que en cuanto a la creación somos todos hijos de Dios. Pablo confirma esta verdad cuando estuvo predicando en Atenas diciendo: “Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres… Porque linaje suyo somos… Siendo, pues, linaje de Dios,” Hechos 17:26 – 29

La confusión está en creer que esto es suficiente para tener una morada en el cielo. Hay una gran distinción entre el nacimiento físico y el nacimiento espiritual. Jesucristo dijo a Nicodemo en Juan 3:5 – 7 “De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es. No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer de nuevo.”

Si alguien quiere ir al cielo, no puede depender en que es hijo de Dios por causa de la creación. Pablo enfatiza en Hechos 17:27 que la esfera de nuestra creación fue “para que busquen a Dios”. Si solo el nacer fuera suficiente para ser hijo de Dios en el sentido más valioso, ¿Por qué Pablo menciona esto predicando el evangelio? En verdad, ¿Por qué predicar el evangelio si por nuestro nacimiento en este mundo tenemos derecho al cielo?

En otro lugar, Pablo otra vez diferencia la relación con Dios “Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes.” Romanos 9:8

Hay que considerar lo que Dios ha establecido para el ser humano en cuanto a su Hijo bien amado. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.” Juan 1:12 – 13

Uno no puede negar a Jesucristo ni su obra de salvación y declararse “hijo de Dios” cuando Dios mismo ha establecido que la entrada en su familia espiritual es únicamente por medio del Señor Jesucristo y su obra de salvación. Por eso Pablo declara que por fe en Cristo Jesús somos hijos de Dios; por creer en su nombre somos hechos hijos de Dios.


Reflexión personal: Tengo muchos familiares de sangre por parte de mi padre y por parte de mi madre, aunque entiendo que la mayoría de las personas en este mundo no son mis familiares cercanos. De igual manera, la mayoría de las personas que me rodean día tras día no son mis hermanos en la familia de Dios, aunque tengo hermanos en la fe.


Oración: Padre, ayúdame a considerar a los “no familiares espiritual” para que su situación me motiva a alcanzarlos para que sean salvo por la fe en Jesucristo y así ser parte de la familia de Dios.


 

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