1 Timoteo 2:4

“el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad.”


Propósito

Principal


En el huerto de Edén, todo estaba perfecto. Jehová había terminado la creación del mundo declarando que todo estaba bien en gran manera. Pero no quedó así.

Por la desobediencia de uno entró el pecado, y por el pecado entró la muerte.

Desde ese momento, el ser humano ha quedado destituido de la gloria de Dios. No fue por la voluntad de Dios, sino fue por la desobediencia del ser humano.

Jehová siempre ha deseado tener una relación con el ser humano como la que tuvo en el huerto; una comunión íntima con su creación especial. Él ha hecho todo lo posible para que esa relación fuera reestablecida.

Jehová ha llamado al ser humano y lo ha invitado y le ha revelado cosas con el fin de llamarle la atención. Pero todo en vano. Por la mayor parte, nadie lo pone en mente y la mayoría sigue viviendo su vida como siempre lo ha hecho.

A pesar de esto, Jehová ha tratado de advertirle al ser humano y de ofrecerle la salvación. Cuando se anunciaba de antemano la venida del Mesías, era con anticipación. La provisión por parte de Jehová de un camino por medio de lo cual el ser humano pudiera ser salvo. Por siglos fue anunciado, pero maltrataron y mataron a los mensajeros.

Habiendo cumplido la obra con su muerte, sepultura y resurrección, el Señor Jesucristo es ahora el mediador que reestablece la comunión íntima con Jehová. Este es el mensaje de salvación que hoy se predica, aunque de igual manera han maltratado y matado a muchos de los mensajeros.

  • ¿Por qué se anunciaba de antemano la venida del Mesías?
  • ¿Por qué se predica el evangelio hoy día?
    • Porque Dios no quiere que ninguno perezca. 2 Pedro 3:9
  • ¿Por qué se anunciaba de antemano la venida del Mesías?
  • ¿Por qué se predica el evangelio hoy día?
    • Porque Dios quiere que todos sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 1 Timoteo 2:4

Reflexión personal: ¿Cuál es mi deseo? ¿Cuál es mi propósito de vida?


Oración: Padre, que el amor hacia el prójimo sea tan fuerte que me preocupo por su salvación. Que como Pablo puedo yo decir, que a todos que he encontrado, le he mencionado el mensaje de salvación. “Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios.” Hechos 20:26 – 27


 

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