1 Timoteo 6:6

“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento;”


Suficiencia

Fastidio


¿Que es lo que más busca el mundo?

¿Que es lo que menos tiene el mundo?

Uno pudiera decir que es la paz que busca, y tendría razón.

Por otro lado, el contentamiento también es lo que más busca el mundo, y tal vez lo que menos tiene. El contentamiento genuino es una tranquilidad a su rededor, una satisfacción en su interior, una independencia de las cosas de este mundo. El contentamiento es un estado de ser que es producto de una tranquilidad en el Señor, una satisfacción en el Señor y una dependencia del Señor.

El ser humano anhela el contentamiento y por medio de placeres, o de sueños, o de éxitos trata de conseguirlo. Pero al final, lo que logra tener es frustración y desilusión. Tal vez se siente “contento” por un tiempo con algo pasajero, pero luego vuelve a lo mismo de ser frustrado y desilusionado.

Es interesante como el ser humano piensa que, al tener más, más contento será. El Señor al contrario nos enseña que quedarnos satisfecho con lo que tenemos es lo mejor. En realidad, si siempre buscamos más, nunca quedaremos satisfecho.

El contentamiento no sale de una acumulación de bienes, más bien, el contentamiento sale de la capacidad que uno tiene para compartir con otro. Si profeso ser de Dios, y declaro servir a Dios, pero siempre me estoy quejando que “no tengo” … soy demostrablemente miserable y no entiendo “el por que” de mi salvación.

“Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra; como está escrito: Repartió, dio a los pobres; Su justicia permanece para siempre. Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.” 2 Corintios 9:8 – 11

El énfasis que muchos ponen en “sembrar” para “cosechar” o en “las ventanas de los cielos” que serán abiertas para derramar bendiciones, indica una falta de entendimiento en lo que Dios quiere hacer en, y con, nuestras vidas como creyentes.

Pablo por experiencia declaró lo más básico que necesitamos físicamente en esta vida: “Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.” 1 Timoteo 6:8 Hasta que yo aprendo la realidad de esta verdad, nunca tendré contentamiento en esta vida.

Los discípulos entendieron el sacrificio que hicieron en lo terrenal: “Entonces respondiendo Pedro, le dijo: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido” Mateo 19:27 Pero evidentemente no entendieron lo que habían ganado en lo espiritual. “¿qué, pues, tendremos?” Mateo 19:27

Jesús les ayuda a comprender lo amplio de sus riquezas al seguirle a Él: “Y él les dijo: De cierto os digo, que no hay nadie que haya dejado casa, o padres, o hermanos, o mujer, o hijos, por el reino de Dios, que no haya de recibir mucho más en este tiempo, y en el siglo venidero la vida eterna.” Lucas 18:29 – 30


Reflexión personal: Si perdiere todas mis posesiones terrenales… ¿Estaría contento en el Señor?


Oración: Padre, ayúdame a dejarlo todo como hicieron los discípulos para servir a Cristo.


 

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