1 Timoteo 6:12

“Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”


Esfuerzo

Adelante


Tal vez se ha preguntado alguna vez “¿En que me he metido al creer en el Señor Jesucristo como salvador?” Es posible que nunca pensaba estar en medio de una batalla espiritual tan intensa.

Ningún creyente entendido jamás ha dicho que al ser salvo, la vida iba a ser fácil. El creyente entendido sabe que el enemigo no descansa. El enemigo ataca “como león rugiente” 1 Pedro 5:8 buscando a quien puede devorar y el enemigo siembra dudas como “conque Dios os ha dicho” Génesis 3:1 para ver a quien puede engañar y debilitar.

Considera lo que es, para el soldado cristiano, un apoyo en esta batalla de la fe.

No enredarse en las cosas de este mundo; estamos en el mundo pero no somos del mundo. “Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo. Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado. Y también el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.” 2 Timoteo 2:3 – 5

Recordar que esta vida es temporal y que le espera al soldado cristiano algo mayor mas allá. “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; porque os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa. Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; Y si retrocediere, no agradará a mi alma. Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.” Hebreos 10:35 – 39

El Señor ha provisto para sus soldados una armadura efectiva contra los ataques del enemigo. “Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.” Efesios 6:13

Recordamos que muchos han pasado antes por este mismo camino de la batalla espiritual y han vencido. Estos nos sirven de ejemplo y testifican que es posible seguir y vencer. “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” Hebreos 12:1 – 2


Reflexión personal: Elías dijo “sólo yo he quedado” pero el Señor le dijo, “No Elías, yo tengo reservado a 7000”. No andamos solo en la batalla. No solamente está el Señor con nosotros, también hay otros luchando contra el mal a nuestro derredor.


Oración: Padre, vísteme de tu armadura para resistir y estar firme en la batalla.


 

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