Colosenses 3:2

«Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.»


Pasajero / Terrenal

Duradero / Eternal


El ser humano está aferrado a lo que puede ver, tocar y sentir. Además, la Palabra de Dios habla de tener una “corta vista” en 2 Pedro 1:9. Tal vez el engaño más grande de las edades es el enfoque puesto en el “aquí y ahorra” en vez del «mas allá».

Comparamos la realidad que experimentaron los apóstoles y lo que escribió Juan en 1 Juan 1:1 “Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado, y palparon nuestras manos tocante al Verbo de vida” y también en Hebreos 12:2 leemos “puestos los ojos en Jesús”. Ellos entendieron el significante de la venida de Cristo y el enfoque eterno de nuestra existencia.

Ahorra, no podemos desechar nuestros hechos mientras que estemos en la tierra. Actualmente sale una advertencia de Pablo en Gálatas 6:7 – 9 “No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Es importante entender que nuestro andar no solamente afecta nuestra vida sino también nuestra eternidad.

El Señor advirtió fuertemente a las multitudes del peligro de enfocarse en lo terrenal en vez de lo eternal. En Mateo 16:26 dice “Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” Aprendemos del hombre en esta historia que todo lo tuvo en la vida pero todo lo perdió en la eternidad.

En otra ocasión el Señor comentó sobre el tema animando a las multitudes de considerar lo que más importa. El dice en Mateo 6:19 – 21 “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” ¿Un corazón en lo terrenal o en lo celestial?


Reflexión personal: Las letras de un cántico para niños:

Quiero poner la mira en lo celestial;

En tu amor y tu gran bondad.

Quiero pensar en cómo debo yo vivir;

Yo quiero pensar solo en ti.


Oración: Padre, somos rodeados de una gran nube de testigos que mantuvieron su mirada en lo celestial. Ayúdame a ser uno de ellos. Hebreos 11:9 – 10 “Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Ojos arriba.


 

Deja un comentario

error

Favor compartir el ánimo