1 Tesalonicenses 4:18

“Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.”


Viene

Mientras


Alentar… como un soplo de aire fresco en medio de un gran calor; revive, anima, impulsa.

El aliento para la vida cristiana, a pesar de las dificultades, tribulaciones y persecuciones, es la venida del Señor Jesucristo. Meditando en Él, se aguanta mucho. Pensando en Él, se enfoca uno. Mirándole a Él, persevera uno hasta su venida.

Cuando caminaban hacia Emaús, unos discípulos consideraron entre ellos después de haber meditado en (y con) el Señor, “Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?” Lucas 24:32. Fue para el bien de ambos haber considerado a Cristo.

La relación interpersonal entre personas puede tener un efecto alentoso, en particular cuando meditamos el uno con el otro del Señor Jesucristo.

Consideramos: ¿Por qué las escrituras nos hablan del amor unos a otros? “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;” Hebreos 10:24 

  • Porque nos hace recordar el amor de Cristo hacia nosotros, y nos anima. “Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.” Juan 13:34

Consideramos: ¿Por qué las escrituras nos hablan de la comunión unos con otros? “Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.” Hechos 2:42

  • Porque nos hace recordar de nuestra comunión con Cristo, y nos anima. “lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.” 1 Juan 1:3

Consideramos lo que una mirada Cristo-céntrica común hace por nosotros:

  • nos da gozo; “Estas cosas os escribimos, para que vuestro gozo sea cumplido.” 1 Juan 1:4
  • nos preserva; “antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.” Hebreos 3:13

Entonces, hasta que Él venga… “Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.” 1 Tesalonicenses 5:11. Meditemos en Él.


Reflexión personal: Como trato a mis hermanos es una reflexión de cómo es mi comunión con el Padre y con el Hijo.


Oración: Padre, que mi relación contigo y con su Hijo sea tal que se evidencia en mi relación con mis hermanos en la fe.


 

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