1 Tesalonicenses 5:24

“Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.”


Terminado

Perfeccionado


Un dicho que describe bien a la mayoría de la humanidad es: “bueno para empezar pero pobre para terminar”.

Si vamos al cambio de un año a otro, y pensamos en todas las “resoluciones del nuevo año” que se hacen:

  • voy a dejar de…
  • voy a cambiar…
  • voy a cumplir con…

Miramos que tal vez las intenciones son buenas, pero sabemos que dentro de poco tiempo el ánimo se pierde y las burbujas de resoluciones quedan estalladas.

¿Imagínese si tuviéramos carga de mantener nuestra salvación? Todo iniciaría bien, pero dentro de poco tiempo el desanimo, las pruebas, las tribulaciones harían zanganada con nuestra “salvación” y perderíamos todo.

Que bueno que nuestra salvación no depende de nosotros porque nunca lograríamos cumplir con la meta. Nuestra salvación viene de alguien que si puede hacer mas de lo que podemos pedir o imaginar.

Pablo entendía bien de quien venía la salvación y también entendía bien quien era Él que iba a cumplir con su salvación. La salvación y la vida cambiada vienen por medio del Señor Jesucristo.

Puede tratar de componer tu vida, de andar bien, de buscar el buen camino. Pero acuérdese bien que “Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, en vano vela la guardia.” Salmo 127:1

Después de ser salvo, tu vida no va a cambiar a menos que usted deja que el Señor trabaja en su vida. Jeremías habló de un alfarero que trabajaba el barro y el Señor quien comentó: “¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.” Jeremías 18:6

El Señor quiere lo mejor para nosotros. Cuando el nos salva por su buena voluntad, el nos salva para que seamos perfeccionados en su Hijo. Esto Pablo lo entendía bien y declaró “estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;” Filipenses 1:6 El confiaba que Él que lo había salvado, también iba a trabajar en su vida para cambiarla y perfeccionarla.


Reflexión personal: Una vasija de barro moldeada conforme a la mano del alfarero.


Oración: Padre, moldéame conforme a lo que tu quieres que yo sea, un “instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra.” 2 Timoteo 2:21


 

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